Las comunidades de Jicacal y Las Barrillas, afectadas por la contaminación petrolera de marzo de 2026, tema central de nuestro artículo, representan un tipo de asentamiento costero cuyo modelo económico es a la vez productivo y frágil. La pesca y la acuicultura a pequeña escala proporcionan medios de subsistencia estables cuando el medio marino está sano. Estos pueden verse interrumpidos o destruidos rápidamente cuando no lo está.
Lo que hace que la situación actual sea particularmente difícil es que el derrame afecta a las dos principales fuentes de ingresos de la comunidad a la vez, no solo a una.